Una fuerte atracción han causado los cerros de Antofagasta, hoy florecidos tras las precipitaciones acontecidas hace pocas semanas, sin embargo y con ello, se hace presente una nueva problemática, la que la activista medioambiental Carmen Serrano (@lacolibristica en Instagram) denunció a través de sus redes sociales: el robo de plantas y flores endémicas desde la Reserva Nacional La Chimba; específicamente Cleome chilensis y pata de guanaco, dos plantas endémicas del norte de Chile y que crecen bajo condiciones especiales en climas áridos.
“Nos topamos con personas que estaban llevando plantas endémicas y nativas de acá, de Chile y de Antofagasta. Ese es un grave impacto y es una muy mala práctica, de hecho creo que eso está sancionado también. Entendemos que es por falta de educación y ahí entramos nosotros de algún modo, quienes estamos haciendo como la primera línea en relación al cuidado del desierto florido que se está dando acá en Antofagasta” menciona la además presidenta de Raíces Endémicas y Ceo de Nativa Trek. Pese a ser confrontadas, las personas involucradas argumentaron que de todas formas en otros sectores las personas destruían las plantas, y se las llevaron de todos modos. “Esas plantas se van a morir porque no tienen las condiciones climáticas para poder subsistir, no tienen la humedad, la temperatura, los minerales”, indica.
La reserva nacional tiene un total de 3000 mil hectáreas, las que se encuentran protegidas, y que cuenta con senderos que llaman la atención de las y los antofagastinos, especialmente los aficionados al trekking y al descenso en bicicletas. Sin embargo, la desinformación sobre el lugar y la falta de guardaparques establecidos, generan diversas problemáticas que terminan afectando el frágil ecosistema del lugar.
Respecto al interés, Serrano manifiesta que es bueno ver a la población interesada en conocer y asistir, pero que “no son personas que están familiarizadas con el tema ambiental, desconocen o no leen las indicaciones que están, por ejemplo, en el acceso a la Reserva Nacional de la Chimba, donde se especifica que no se debe ingresar con mascotas, que no se tienen que hacer fogatas, dejar basura, retirar plantas, semillas, pisarlas, así como también hay indicaciones para el vuelo de drones, porque hay lugares en donde no está permitido”.
AUSENCIA DE CONAF
Es la Corporación Nacional Forestal (CONAF) la que se hace cargo de la supervisión de los parques o reservas nacionales, por medio de guardaparques y otras medidas dedicadas a la protección de sitios vulnerables. Sin embargo, la Chimba no cuenta actualmente con un guardaparques designado, frente a lo que varios activistas medioambientales se han manifestado abiertamente sin recibir mayores respuestas.
“Somos varios los activistas y organizaciones socioambientales que hemos estado por años solicitando a CONAF la presencia de guardaparques”; ello dado que por las extensas características del lugar, se forman senderos no delimitados a los que la gente accede sin mayor conocimiento del sector, exponiéndose a caídas, a perderse, o a verse imposibilitados de descender por las condiciones climáticas cambiantes. “Debería haber un esfuerzo extra por parte de CONAF en tener guardaparques, aunque sea los fines de semana, haciendo rondas, quizás turnándose, pero que se vea la presencia de ellos en el lugar, porque a falta de esta presencia vemos plantas dañadas, vemos mascotas haciendo sus necesidades, defecando y orinando en las plantas, y a personas sacando plantas de raíz para llevarlas a sus casas.
La activista también menciona que el fenómeno recién ha comenzado, y que aún hay flores y plantas que no han florecido y que se encuentran en etapa de crecimiento, por lo que, aún entendiendo que los recursos de la CONAF son escasos y que el personal no alcanza para toda la distribución del lugar, un guardaparques es necesario especialmente durante este periodo excepcional, para la protección concreta del ecosistema que habita en la reserva.
Desde la agrupación Raíces Endémicas han manifestado su disposición a hacer un trabajo conjunto, como organización civil, en post de educar a la población antofagastina y trabajar medidas que permitan realizar actividades recreativas sin dañar el medioambiente y desde la base del respeto y el cuidado al lugar.
MULTAS Y SANCIONES
En Chile existen severas multas y sanciones penales por sacar, cortar, destruir o traficar ilegalmente especies nativas. La legislación chilena protege fuertemente tanto la flora como la fauna autóctona a través de distintos organismos de fiscalización como la Corporación Nacional Forestal (CONAF) y el Servicio Agrícola Ganadero (SAG), por lo que las sanciones podrían ir desde la obligación de reforestar hasta multas económicas con un mínimo legal de 5 UTM.









